Cuando chica, tenía el respaldo de mi cama lleno de stickers. También tenía mis cuadernos llenos de stickers. Todas mis cosas llenas de stickers. Si bien había algunos que yo consideraba que eran de colección (como esos grandes y holográficos de Sailor Moon), me gustaba pegar mis stickers.
Más grande dejé de pegarlos, pero nunca de coleccionarlos. Estaba esperando comprarme un computador súper cool para pegar mis stickers (cuando me lo compré nunca me atreví a pegarlos), o quizás el momento perfecto para hacerlo.
Qué bacán que hoy se volvió a poner de moda pegar stickers, porque ahora que sé que ese momento perfecto no tiene que ser tan perfecto, el placer de pegar stickers es más fuerte que el placer de coleccionarlos y esperarlos.
Hace poco leía sobre el concepto del whimsymaxxing, que seguro lo conoces e incluso lo haces, aunque no sabías el nombre. Es una tendencia que nos invita a llevar un poco de fantasía, juego y decoración a las cosas cotidianas, o sea, pegarle stickers a nuestras cosas.
Hoy el concepto se volvió una tendencia, incluso de marketing, donde vemos muchas marcas subiendo sus productos a Instagram, llenos de estos stickers, cristales y brillos (bedazzling), para estar a tono con la moda…
Sin entrar tan en detalle a esta tendencia, me gusta que el arte de pegar stickers haya llegado para quedarse. Que puedes apropiarte de tus cosas decorándolas, para que un objeto deje de ser simplemente un objeto comprado, sino que se convierta en algo realmente tuyo.
Pegar un sticker no mejora necesariamente una libreta o una botella, pero la hace más entretenida de mirar. Nos hace sentir de nuevo chicas, y recuperar esa forma de jugar, como cuando le pegaba stickers a la pared o a la cama.
En un mundo donde todo tiene que ser productivo, hay algo lindo en hacer cosas que no sirven para nada.
**¿El desafío de esta Cartita número dos? Pega tus stickers. Pero pégalo en un lugar inesperado. **No busques el lugar ni el momento perfecto. Elige un objeto que uses todos los días y personalízalo con esos stickers que tenías guardados para después. ¿Cambiará algo? Quizás ahora ese objeto lo miras de una forma distinta.
Un pequeño hallazgo
Hace unos días me atreví a cambiar de formato para hacer scrapbook, y me compré una libreta muy pequeña para probar. Al comienzo no sabía qué ponerle, sentía que había tan poco espacio, pero ahora que le agarré el ritmo, me encantó cómo, mezclando solo un par de papeles, stickers y una frase, se pueden armar composiciones tan bacanes. Y más encima no me demoro mucho, así que en una sentada hago tres o cuatro dobles páginas, y quedo muy satisfecha con los resultados… 100% recomendado.
La creatividad no siempre consiste en hacer algo de cero. A veces simplemente es mirar algo que ya existe y decidir hacerlo distinto, hacerlo un poquito más tuyo. Deja de guardar los stickers bonitos para después, y personaliza lo que ya es tuyo. Hazlo más tuyo, disfruta el proceso y también el resultado.
Un abrazo, Cami Pareja @holacamipareja
PD: Hablando de stickers, me encanta hacerlos (dibujarlos, imprimirlos, recortarlos y pegarlos), así que lancé esta semana una nueva tiendita, donde estoy vendiendo varios de mis diseños imprimibles (para que los imprimas, los recortes y los pegues donde quieras). Bienvenidos todos a pasar por la tiendita, y comprar alguno si les tinca. :)
